lunes, 9 de junio de 2008

Que se rompan...

Que se rompan los momentos,
los cuadernos, las urracas de lenguas negras,
las bombillas de las luces de la miseria.

Que se rompan los momentos que crujen en silencio,
como los rabos de la lagartija que sigue viva,
a pesar de verse abandonada por sus restos.

Que se rompan todos como alma que lleva el diablo
por las calles de tres aceras
donde la de en medio, siempre está indecisa
y sola.
Que se rompa todo...

MENOS TÚ.

A Saray Pavón que es muchas cosas, pero sobre todo, artista del vivir