sábado, 28 de junio de 2008

Espero impaciente

... vestida de junio.
Hay albero sobre los adoquines de la Alameda.
El sol cae sobre la acera de siempre.
La taza sigue caliente. Ahora,
todo tarda más en enfriarse.
La misma mosca va y vuelve de mi brazo a la mesa.
El mundo transcurre lento, frente a mi impaciencia
que hace lo imposible por irse
en el vuelo del primer gorrión que se acerca.