domingo, 24 de agosto de 2008

In my beginning is my end




"Las casas viven y mueren: hay un tiempo para construir
y un tiempo para vivir y engendrar
y un tiempo para que el viento rompa la floja ventana
y sacuda las tarimas donde salta el ratón
y agite el raído tapiz con un silencioso lema".


T.S. Eliot.





Iré al solar que habitamos juntos,
a buscar, entre azulejos quebrados,
si quedan colores vivos enterrados
entre las tapias caídas.

También miraré por si, entre las ruinas,
quedó alzado algún pilar,
alguna suerte de tabique
que me señale el camino
de lo que fue habitación.

Entraré en ella,
abriré las ventanas
(hacía tanto que nadie habitaba
y huele a solar tan vacío...),
y me tumbaré en la red de maderas
que allí se amontonan.

Dormiré varias noches seguidas
hasta que oiga la llave en la cerradura,
porque vuelves.
Pero...
por favor,
no me despiertes
(ya hablaremos)
Tengo tanto trabajo pendiente...

He visto que el zaguán está podrido,
que la escalera está hueca de vacíos,
y que el patio ni se intuye
porque está lleno de malas hierbas;
de desechos propios y ajenos
y de duros cascotes de hormigón gris.