sábado, 16 de agosto de 2008

Balada nocturna

Hay un caracol con ojos de eclipse
y entiende que será el último de su vida.

Mientras mira a la luna esconderse
como parte del juego del Universo,
acaba de decidir despegarse
-de su casa-
y salir al encuentro
-de lo que venga-
al abrigo de la libertad que deja
tener las manos vacías
y las antenas bien puestas.


Que le den... a quien se atreva a llamarlo babosa...