lunes, 16 de marzo de 2009

... Tu momento de gloria ...

Dedicado a Karkarov, los genios y la teoría de la relatividad


En aquella ocasión,
al terminar el entrecomillado,
justo antes del punto y final,

apareciste

-aturdido
por la luz de aquel foco
amarillento-,


sin identidad propia,
acostumbrado, como estabas,
a ocultarte detrás de los pseudónimos,
las citas y otros lodos gramaticales
en los que te bañabas

escondiéndote

entre la ignorancia del que vive
con las manos atadas
a un diccionario de erratas
con pastas en piedra
y corazón de celofán.