martes, 14 de octubre de 2008

Cambian las calles





Cambian las calles.
Se erosionan las columnas
que vistieron de azul al tiempo.
Cambian las calles.
Se agrietan los tejados
que cubrieron con alba a los ojos
que rompían el cascarón del comienzo.
Cambian las calles.
Se desdibujan los perfiles
que alimentaban a los días enmadejados.
Cambian las calles.
Dragones con colmillos burocráticos
peinan a su antojo los paisajes ajenos.
Cambian las calles.
Los trajes de piedra anochecidos
se destiñen con vapor de nidos calculados.
Cambian las calles.
Cambian. Siempre cambian.

Poema de Fran Nuño.