miércoles, 13 de junio de 2012

De la piel de tormenta

 

“Ahora escribo pájaros.
No los veo venir, no los elijo,
de golpe están ahí (…)
en los alambres de la página,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejándolos venir. Tal vez
sea eso un árbol
o tal vez
el amor.”
Cortázar



Huyo de la piel de tormenta,
del relámpago violento,
de la vehemencia del golpe.

Huyo,
porque me reconozco parte de la electricidad
de este tiempo de grietas,
de este tiempo de tiempo.




Dejándoles venir



Las Palabras acostumbradas, Guadalturia, 2012