miércoles, 23 de septiembre de 2015

Arte y harta

 En julio de 2007 abrí un blog llamado "Arte y Harta". Tenía de "perfil" la sopa de letras de esta foto. Lo abandoné por hartura, lógicamente. Hace poco, entré en él y borré casi todas las entradas. Dejé algunas por pura piedad. Retomo hoy la idea. Con ganas. A lo Bregovic.

Por cada entrada de asco, por cada cucharada de sopa para Mafalda, por cada noticia inmunda (y hay para dar y regalar), un poema.



La prensa checa informó de que el martes la policía retuvo en Breclav, en el sureste del país, a más de 200 sirios que viajaban sin papeles rumbo a Alemania. Los agentes marcaron con rotuladores números en las manos de los 115 hombres, 38 mujeres y 61 niños que llegaron desde Hungría, supuestamente para poder agrupar a los refugiados por familias, explicó la policía local...."
 
Trago saliva.
Recuerdo las calcomanías de niña. Lo que tardaban en irse porque dejaban los brazos y las muñecas llenos de rastros, sucios. Me vienen a la cabeza las pruebas de la alergia, cuando te punteaban con rotulador. Aquellos puntos que devolvían, con forma de picadura, una sensibilidad inmune. Recuerdo haberme pintado en el colegio todas las venas de los brazos para ser un árbol, dije en clase, cuando me riñeron. Recuerdo mi baby marcado con mis iniciales -la primera posesión de un nombre descompuesto-, frente al desorden de tallas y hechuras de una clase.
Recuerdo haberte leído a Oteiza y haberte dicho que "te daría una palabra, pero no la siguiente", para no atarnos a la letra.
Trago saliva.

Un mundo paralelo a mi mundo...