miércoles, 21 de marzo de 2012

Háblame del dolor de los árboles huérfanos...

Hace unas semanas, recibí en mi correo este precioso texto de Santiago Aguaded, coordinador de la antología del Agua recién editada. Y hoy, día de la poesía, aquí queda para darle las gracias. 
(También a Aure Gallego, por sus ramas)



"Emboscado en mi escritura
cantas en mi poema"
Alejandra Pizarnik
Los Pájaros se enseñan por la Nieve.
E. Dickinson

"HÁBLAME del dolor de los árboles huérfanos de lluvia, lola. Si no tienen agua ni savia ¿con qué lloran? ¿cómo pueden mirarnos sin suplicarnos justicia? ¿Acaso el hombre no es responsable de la no-lluvia? lola, da voz a los árboles, como hacen los huérfanos, de lealtad y de afecto que prestan su voz a la voz plural de diana, de alejandra o de emily que se entregaban al azar como muñecas ausentes, se mordían las uñas y escribían cosas sobrecogedoras. ¿Así eres tú lola? Háblame de los árboles huérfanos de tu jardín en pendiente, de las palabras que no conocen el beso o la SAL(v)iva del paladar por la que transitan. ¿Quién sabe la edad de un árbol? ¿Quien de su dolor? Acaso sólo los pajaritos de las nieves. Aquel pájaro que se mira en su espejo y con cantos de fiebre se consuela. Sólo la gloria supo cantar su Fortaleeza 1. Solo ella cantó a los pajaritos como se canta a los niños. Y tú, lola ¿tienes el corazón de un pájaro, de un árbol o de la nieve? Háblame de esa nueva gramática malva. ¿Es tan bella como la sintaxis espacial de un bosque? ¿Es esa gramática la misma que la gramática del infinitivo? Por favor en el próximo correo envíame resina roja de la corteza de tu árbol más amado (preferentemente un árbol de la especie virola calophylla, epená pa los indios) que yo la mezclaré con ceniza de la flor de la sangre de cristo y con agua del manantial mas puro de aracena y luego me lo comeré todo como en un rito yanomani, pensando en ti, como la szymborska escribiendo la polifonía quebrada de los bordes de mi súplica".


écrit para SAL le jour fumeterre (fumaria officinalis) de deuxmille douze

Santiago Aguaded







1 La doble e no es una errata, porque es necesario para que el lector descubra

la palabra oculta combinado las letras en negrita.