domingo, 8 de febrero de 2009

Cortesía de la casa

Un cortesano es un hombre
que pertenece a la corte.
Una cortesana es una mujer
de costumbres libres.

Y si a esta mujer cortesana
la vistes con la palabra “dama”
el diccionario de la RAE
como un guante en la cara
te la devuelve desnuda
en su primera acepción
como “ramera de calidad”.

Me interesa andar por las ramas
y me enseña La Academia
mayúscula y femenina
que se trata de una mujer
cuyo oficio
es la relación
carnal
con hombres.

Estoy como Mafalda,
con el pelo alborotado delante del mundo
tomando sopa doble;
y entre cuchara y cuchara
se me ocurre pensar
que los hombres de la corte
tal vez se sienten solos,
que puede que les de corte
a los hombres de la corte
pedirle a la naturaleza lo natural
y que, a lo mejor
(qué sé yo)
diseñaron ellos la cortesía y sus colores.
Y, a punto de terminar el plato,
me entran unas ganas e-n-o-r-m-e-s
de volver a aprender a hablar
con la lengua
con los ojos
con las manos
con mi sexo

en femenino y plural.