miércoles, 10 de diciembre de 2008

El mirlo


Aterida de frío
se plantó la mañana
entre brumas.


Aún era visible
el paraíso.


Las metáforas estaban por nacer,
entre columpios vacíos
y ramas quietas.


Amanecía el mundo a la posibilidad.
Y cantó el mirlo.