martes, 13 de diciembre de 2016

La última voluntad de Jeanne Baret

Este es el texto que Ana Alvea creó para dialogar con "La muerte sobre un caballo pálido", allá por la presentación en la Feria del Libro. Y es una preciosidad.


La última voluntad de Jeanne Baret 
(exploradora francesa, 1740)

Hace años llegué a Isla Decepción disfrazada de hombre. Soñaba con navegar y dar la vuelta al mundo, en algo más de ochenta días. Aspiraciones vetadas  para cualquier mujer de mi tiempo.

Con Ana Alvea en la Casa del Libro.
En mi travesía he descubierto muchos prodigios. Y entre ellos, a los habitantes de esta isla: Los domadores de fuego. Desde pequeños se adiestran para convertir  las llamas en agua, cuando la hoguera es avivada por el Viento de la Discordia, que la empuja a propagarse por todo el bosque para que arrase  la isla. Si algún crío no lograra amainar con su corazón un incendio, el Consejo de Sabios Ancianos clama entonces a la Diosa de la Lluvia, para que en dádiva, se derrame sobre ellos. He aquí el secreto de su paradisíaco paisaje: no conocen la destrucción, ignoran el fatídico daño del fuego enfurecido sobre la fauna, la pureza del agua o de la atmósfera, sobre su propia tribu.

En esta pacífica isla quisiera vivir mis últimos días. Bajo este sol, en el calor del fuego amigo.

Lejos muy lejos
del infernal ruido de los videntes.