jueves, 17 de julio de 2008

Sobre DB

A Eva Orgaz, amiga del alma.

Es oír tu nombre en labios ajenos
y balancear los pies como una niña
que se escapa con una canción de Metállica,
para llenarse el pecho de metralla
en una armonía que espera
y espera
el ritmo que piensa la tarde
que nunca llega.

Lo bueno que tiene la poesía
es que yo soy su dueña.
Y hoy vendrás vestido de noche
para puntear los lunares de mi piel
que te llama a voces
desde el mar lleno de plumas,
mientras el centro de la diana palpita en rojo
porque está vivo, como esa sonrisa digital tuya
que llevo guardada y enseño en los días impares.