domingo, 5 de octubre de 2014

"La luz es luz porque dibuja sombras"


Agosto de 2014. Trece libros intervenidos cuelgan del patio de nuestra casa. Aquí la ropa tendida torna en libros de poesía intervenidos porque así lo quiere el Arte.

 Dámaso Alonso se retuerce con su voz radiofónica de mitad de siglo por las heridas del incendio; Paul Valery asoma la quilla de su Cementerio marino, tras haber estado tres semanas sumergido en agua; Blas de Otero pide la paz y la palabra, mientras un alambre aprieta su cintura de libro viejo; Pessoa arroja su desasosiego a golpe de taladro y muestra su cicatriz más profunda; Baudelaire cuenta los caminos que dejan las ceras que arden de varias velas sobre la piel del tiempo, hasta que un lacre sella su itinerario en esta escapada entre las flores del mal; Kavafis se pliega sobre sus viajes y se pregunta por qué Ítaca queda siempre lejos; Leonard Cohen, crucificado por sus memorias, nos confiesa How to speak poetry, hasta que El jardinero, de Tagore renace, como en un insólito encuentro arqueológico, de su entierro de un mes.



Ha sido regado, mimado, removido, vigilado. Todos son hijos de la ira. O hijos de la tempestad que los ha convertido en libros intervenidos por la mano creativa de Aure Gallego. Todos confluyen, hasta conformar veinte títulos más, en EFÍMERO Y CONSCIENTE, cuyo título sintetiza la Exposición de libros de poesía intervenidos, tratados para crear una pieza artística única. Y bajo la apariencia de un delirio destructivo, hay plena conciencia de un homenaje, tan humilde como iconoclasta hacia la obra y su autor. Todos se ponen a punto para abrir la quinta edición del Festival de Perfopoesía de Sevilla. Y se muestran serrados, destruidos y recompuestos, pegados de forma azarosa, quemados, envueltos, partidos, encolados, barnizados, esmaltados... para convertirse, así, en libros-objeto que pueden ser admirados durante los quince días que dura el Festival en WabiSabi Shop Art & Gallery.

Para la inauguración, preparé un perforrecital en el que empleé voces como imágenes de diferentes autores representativos que Aure Gallego expone, demostrándonos que su mensaje, más allá de su apariencia, permanece. Voces, ecos, recuerdos, testimonios, silencios. Voces sobre voces, a veces colapsadas en un discurso heterogéneo y con-sentido arropado por la danza y el gesto.

Es hora de agradecer el trabajo de los que han hecho posible que Efímero y consciente sea una realidad. A los organizadores del Festival, Antonio García Villarán y Nuria Mezquita; a María López Vergara y Manolo quienes, desde su casa de belleza imperfecta, nos han permitido sentirnos como en la nuestra; a Teresa  -Cerámica Fango- por cedernos sus preciosos pedestales y clavos de hierro oxidado y curtidos, como nuestros libros, por los días de los días; a Irene Marta Gil, por ponerle voz y entusiasmo a la vida, y Eva Herrera y Dani Alguacil por su ayuda con la tecnología. 



Y, cómo no, a todos los que nos habéis acompañado y a los que nos acompañaréis en estos días.


Lola Crespo, María L. Vergara y Aure Gallego



Quedan dos semanas para disfrutar de este Festival que consigue que Sevilla sea un auténtico foco cultural en torno a la poesía. No lo duden: asistan, participen, disfruten. "La luz es sólo para los valientes" (Gracia Iglesias).