sábado, 10 de noviembre de 2012

Dicen que es noviembre

Con Enrique García

Hoy es sábado y dicen que es noviembre. Avanza un otoño que se sabe casi invierno, aunque aún se resista y reivindique sus tiempos.

Los que conocéis mi natural tendencia a la desorientación, entenderéis que me repita: es sábado, noviembre, y aún no me he sentado a escribir, con calma, sobre el recital poético del pasado miércoles. 

Fue al final del invierno pasado cuando el inclasificable (en el mejor sentido de la palabra)  Enrique García organizó, en la Biblioteca de Montequinto, unas estupendas jornadas sobre Literatura y exilio (o el Exilio como género literario) bajo el nombre de "Evohé". Acudí como participante junto a la poliédrica Carmen Ramos, llevando poemas de dos grandes: Anna Ajmátova y Marina Tsvetáieva. Hacía frío, mucho, pero ninguno tan intenso como el del invierno ruso que se ata a la desmemoria; el invierno de la palabra desterrada.

Con Mercedes Ruiz Ríos y Santos Fernández Lozano
La experiencia resultó muy rica y, por fin, aquella preciosa excusa me llevó al Centro Cultural en el que se ha convertido la Biblioteca: un lugar tan dinámico, receptivo y abierto como el empeño del responsable de la coordinación de buena parte (no creo equivocarme si digo todas) de sus actividades de animación lectora: Santos Fernández Lozano, quien no dudó en abrirme un hueco amable, cercano y entrañable entre tantas apuestas interesantes del calendario de la Biblioteca para llevar Las palabras acostumbradas.



Llovía como le gusta a los poetas, esto es: para quedarse en casa -tan a gusto- y no asistir a ningún recital. De hecho, veinte minutos antes de empezar, prácticamente no había nadie en el salón de actos -y eso que había sido anunciado hasta en "¡¡Sevilla pa tiesos!!", más allá de Mercedes Ruiz Ríos y el propio Enrique García, que habían desafiado al mal tiempo para acompañarme en esta lectura y dar voz a varios poemas de Gramática Malva y de Enredando. 
Enrique García con "Señales horarias",
de Enredando



Mercedes Ruiz recita y comenta tres poemas de
 Gramática malva relacionados con la memoria y el olvido










Sin embargo, sorpresas de la vida, mientras el ordenador decidía si poníamos los vídeos que traíamos preparados o no, la puerta del salón de actos se abrió y una veintena de personas dijeron, con su actitud, que a mal tiempo buena cara, que habían decido acudir a este recital de palabras... incluso, ¡participar en él!





Así que, a pesar de la lluvia, o tal vez por ella, nos mojamos de palabras y recorrimos varios poemas por el trayecto que una vez nos inspiró la música de David Postigo




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                                              Cándida, Lola y Carmen, poetas de la Tertulia Café y poesía,
                                   quienes estuvieron regias
Aún sigue pendiente ese café con Santos, pero como él dice "seguro que hoy has conocido a alguien con quien en algún momento te encontrarás de nuevo; esa es la magia de las bibliotecas, unen a las personas, cambian vidas y a veces las salvan". Particularmente, cuando hay personas generosas, como tú, dispuestas a hacer que el mundo sea un poquito más habitable y más humano. 

Mercedes Ruiz, Santos Fernández, Lola Crespo y Enrique García

Bendita la polisemia de la vida, la riqueza de las palabras, las estrellas en las manos, la luz del mundo.

A todos/as, GRACIAS




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