y llegaste para
abrazarme
con palabras a medida.
Pero no fue suficiente.
Entonces desbarataste la realidad
para incendiar las pausas
y arroparme
con los signos de un alfabeto nuevo.
Tampoco bastó el intento.
Trajiste mil acentos distintos
para tejer cien texturas amables
y arrojar de Babilonia
unas líneas de la palma de mi mano.
*****
Pero
no existe
el tapiz
capaz
de abrigar
al río
que,
por contra,
es
y será
frío.
*****
no existe
el tapiz
capaz
de abrigar
al río
que,
por contra,
es
y será
frío.
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Sin palabras. Tu poesía me mira a los ojos y me deja sin palabras.
ResponderEliminarUn abrazo, preciosa. Tú si que eres palabra pura.
ResponderEliminarBesitos