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sábado, 25 de abril de 2015

Dime cómo vendrás


Hace un año, yo le cantaba una nana a Dolors Alberola en la Plaza Nueva, en plena Feria del Libro. Y le entregaba reales de a ocho. Buscábamos "Los signos de la luz" en palabras de Domingo Faílde. 

Te pienso y se me ensancha el pecho, Domingo.


(A Dolors y a Domingo)


“Dime cómo vendrás, tú, que dijiste amarme y cómo romperás el frío,
y cómo llegarás detrás de las angostas piedras y qué dirás entonces...”
Dolors Alberola

Ella era pájaro, sílaba, gato, mar, noche, luciérnaga y número. A ratos miedo; a ratos orilla. Conocía el don del unicornio y la sibila, y sabía que es preferible pelear a una vida de hastío. Disparaba la palabra certera y reconocía enseguida la forma de una caja de muñecas.
Él era bosque y roca, cisne, muralla abierta, papeles revueltos, la humildad. A ratos, eco; a ratos horizonte. Poseía el don de los estetas, el del ingenio y la valentía. Escribía con una preciosa mala letra y guiñaba el ojo a las velas, para ser dueño de lo efímero del azul.
Ella conocía las líneas de la luz en las que flotan los sueños, sabía del último tren, escudriñaba los ojos de piedra de los dioses, que compartían con ella sus secretos.  Él elogiaba las tinieblas como náufrago de la lluvia, como amante de cualquier noche calcinada.
Él era un ven; ella un voy. Ambos recorrían un paisaje en llamas descalzos, y reconocían los primitivos nombres de las piedras y los silencios.
Pero sobre todo, ella entendía el corazón que nos habita.
Pero sobre todo, él entendía que nos habita un corazón.
De ambos siempre nos habló su abundancia:
“la dimensión exacta del mundo es una lágrima”.

Fuiste, luego somos.

lunes, 19 de mayo de 2014

Cualquier tiempo pasado fue... anterior


"Decíamos ayer..."
"Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas" A. Machado




Allí estaré con Las palabras acostumbradas...

Y aquí impartiendo un taller de animación a la escritura, para chicos y chicas (jueves 22 de mayo, 18, horas, organizado por la Librería El Gusanito lector), y unos días después, coordinando "Los signos de la luz", el recital que en homenaje a Domingo Faílde desarrollaremos un buen grupo de amigos poetas en la pérgola (sábado 31 de mayo, 18 horas). Contaremos con Dolors Alberola, amiga, poeta, mujer excepcional...



"...y esa música apenas que dicta el equilibrio
y regresa a la luz original
donde todo comienza, nuevamente, esta noche".
Domingo Faílde.

domingo, 31 de marzo de 2013

La mala letra

"Imagina que sales a la calle
y das los buenos días
y nadie te responde."


¿Puede resignarse el poeta, como el río, a sus meandros? ¿Acaso no los construye el propio devenir del agua? Si hablamos de pérdida, ¿hablamos de añoranza? ¿Acaso no es el abandono un triunfo sobre el peso de ciertos lastres? ¿Puede la mala letra seguir creyendo en la belleza?


El próximo sábado 6 de abril, a las 20.00 horas,
nos encontraremos en La Carbonería (C/ Levíes, Sevilla) con el poeta Domingo Faílde, que amenaza con dejarnos una mala noche, planes de suicidio, una viga, ciertos enigmas, una "poesía en fase terminal", un  poema que tiembla en el papel como un pájaro y el encanto de la Decadencia. Pueden llamarlo, si lo desean, La mala letra. 
No se asusten, creo que Domingo seguirá arrojando el corazón al viento.

"Soy un esteta, sin remedio: amo
las ciudades amuralladas, los viejos torreones,
las calles empedradas, los jardines umbrosos,
las casas solariegas, los cisnes, las magnolias,
el rumor de las fuentes, la música, los libros;
las mujeres desnudas; el vino, los manjares,
las vajillas antiguas y el amor:
............................................... amo todo
lo que habrá de extinguirse, víctima del progreso,
y al progreso también, sueño romántico,
condenado a morir"




Presenta: Lola Crespo. Participan en la lectura poética: Dolors Alberola, Lola Almeyda, Ana I. Alvea, Jesús Cárdenas, Carmen Carranza, Carmen Herrera, Lorenzo Ortega y Elena Yaque. Música de David Postigo