miércoles, 9 de septiembre de 2015

De su puño y letra


De su puño y letra.
Estas son algunas cosas que nos piden las mujeres que malviven sin techo en la calle, las que se pronuncian en femenino y plural. Iniciamos desde la Red de voluntariado y acción de calle LA CAMPAÑA "CON LAS MUJERES SIN TECHO" para coordinar la recogida DESDE HOY MIÉRCOLES 9 HASTA EL DOMINGO 13 de los siguientes productos (habrá otros más adelante):
-Compresas, tampones, salvaslip (bolsas y cajas sin abrir)
-Toallitas higiénicas.
-Otros productos.
 
Esta campaña forma parte del trabajo de visibilización que los voluntarios de la RED DE VOLUNTARIADO Y ACCIÓN DE CALLE DE LA CARPA asumen, en su empeño de denunciar las indignas condiciones de vida a las que están condenadas las personas sin techo. Un colectivo que, en Sevilla, engloba a más de SETECIENTAS PERSONAS QUE DUERMEN A LA INTEMPERIE. LA CARPA busca conseguir un espacio adecuado donde alzar su estructura antes de que llegue el invierno y sus fríos, y acoger al mayor número procurándoles asistencia básica higiénico-sanitaria en condiciones adecuadas, las 24 horas los 365 días del año.
LA RED DE VOLUNTARIADO Y ACCIÓN DE CALLE DE LA CARPA denuncia con la firmeza necesaria y la sensibilidad que le caracteriza a través de casos “con nombre y apellido” y otros generales que parten de situaciones concretas, al estar CODO CON CODO JUNTO A PERSONAS QUE SUFREN LA INDEFENSIÓN GENERALIZADA POR PARTE DE UNA ADMINISTRACIÓN QUE DESATIENDE SU OBLIGACIÓN, quedando condenadas a la arbitrariedad de ciertas ayudas, a la vista está, insuficientes. Remitimos al caso de Sebastián (persona indigente que dormía al abandono en un cajero, ingresada en el Hospital tras presentar gravísimas quemaduras); caso de Leo (enfermo que duerme durante días en la calle en condiciones infrasanitarias por no haber cama en el espacio que se supone habilitado por la administración para ello), etc., etc. 
 
Margarita, persona sin techo y voluntaria de LA CARPA,
 a la entrada del centro de pernoctación que otras veces le ha negado la entrada por falta de plazas.

Somos conscientes de que hay muchos “Sebastianes”, muchos “Leos”, muchos “Antonios” y también muchas “Valentinas” y muchas “Anas”... NI QUEREMOS NI ASUMINOS EL PAPEL QUE LE CORRESPONDE A LA ADMINISTRACIÓN, QUE ES LA RESPONSABLE DE HABILITAR LAS MEDIDAS NECESARIAS PARA QUE 7OO PERSONAS DEJEN DE DORMIR EN LA CALLE. NO ES PAPEL DE LA CARPA HACER LO QUE LA ADMINISTRACIÓN NO HACE, sino el de señalar, poner de manifiesto Y EXIGIR la necesidad URGENTE DE COBIJO, ASEO Y ASISTENCIA BÁSICA –qué menos- de estas personas hacia las que asumimos una responsabilidad, trabajando con ellas y por ellas, y para las que presentamos un PROYECTO DE CONSTRUCCIÓN (LA CARPA), COMO PROPUESTA.
NO ES PAPEL DE LA CARPA ir a la puerta de un Centro de pernoctación del Ayuntamiento para entregar mantas a las personas que se quedan sin plaza, pero conscientes de la desatención que sufren como ciudadanos, convocamos al efecto, las llevamos y nos rebelamos ante la evidencia de que cada noche quedan muchas personas desatendidas fuera.
 

NO ES PAPEL DE LA CARPA estar pendiente de las curas de un enfermo abandonado a su suerte pero, incapaces de mirar para otro lado, denunciamos ante el Juzgado su caso y procuramos que se redefinan bases nuevas y duerma en la misma cama que el mismo sistema le negó muchos días.
NO ES PAPEL DE LA CARPA buscar ropa, zapatos, toallas higiénicas o compresas para las personas sin techo pero, tocando en el día a día las necesidades de estas personas, nos embarcamos en la búsqueda de lo que somos capaces.
 
Por eso, ahora, CAMPAÑA CON LAS MUJERES DE LA CARPA.

sábado, 1 de agosto de 2015

Blue moon

“Son tantas las pateras requisadas que ya no caben en los almacenes de la Guardia Civil, por lo que en Ceuta 
se ha iniciado un proyecto para `reconvertirlas´  ya que sumergidas  pueden formar arrecifes para la cría de abadejos”. 
Revista Parabólica, artículo sobre el Estrecho (el link que utilicé en el 2003 ya no existe hoy). 


Los británicos hablan del "enjambre" ante la "muchedumbre" que quiere pasar desde Calais; los españoles practicamos "devoluciones en caliente", empleando un lenguaje propio de un puesto de comida rápida; los húngaros (sic) aceleran las obras de su valla contra "los sin papales", para tratar de impedir la entrada de los serbios...  Hoy no hablaré de otras fronteras, convertidas en muros que dan seguridad y miedo a las sociedades modernas, más cercanas a la ciencia ficción que a la realidad, como las vallas de la frontera estadounidense en ciertos puntos de México o el enorme talud indescriptible que separa al pueblo palestino. Tampoco de radares, señales de calor o pateras. Ya lo he hecho otras veces.




Hace años, en 2003, preparé una ponencia para el II Congreso Internacional sobre Inmigración - Balears 2015 celebrado en Palma de Mallorca. Llevaba como título "Percepciones ante la inmigración: La mirada del Arte". Debo decir que no hay, prácticamente, rastro de estos trabajos o de sus conclusiones en la red, reduciéndose a enlaces rotos. Para muestra un botón: la web oficial a través de la cual se coordinaron todas las actividades. Fui la única persona que habló de Arte y Acción ante los representantes de muchas y variadas instituciones. También la Acción, decía yo en el 2003. También.
Llevé muestras de un compromiso más o menos claro, eficiente, creativo y original; muestras de propuestas actuales, con una enorme variedad de respuestas en criterio crítico y en la acogida de ciertas acciones. Como no es oro todo lo que reluce, puse en entredicho la improvisación y vaguedad ética de otras muchas y traté de sacudir la sala de una cierta inmovilidad de planteamientos con la agitación artística realizada a través de contrastes. Si, ahora, asistimos a la segunda luna llena de Julio, en aquella época los telediarios saturaban con el posible hallazgo de agua en Marte. Y resultaba compatible observar el planeta rojo y no ser capaz de interpretar la realidad más cercana. Hablé de la necesidad de urgencia de políticas de solidaridad y terminé citando el monumento a la Tolerancia en Sevilla, obra de Chillida, convertido en un improvisado orinal. Me pareció curioso leer el artículo de Antonio García Villarán hace poco a este respecto, pues era necesario, un montón de años después, tener que volver a decir lo mismo.

Pocos atienden, pocos escuchan. Y nos repetimos. Ahora la blue moon. Estamos muertos.

Fotograma de la Acción que realicé en junio de 2015 bajo el título "Estamos muertos".

miércoles, 29 de julio de 2015

No vendrá nadie a sentarse ...

"...Este hombre que ha llegado hace sólo un ratito,
y se pasa la vida esperando en la mesa del café a que alguien llegue,
como se pasa todo el mundo la vida esperando.
No vendrá nadie a sentarse al otro lado del tablero de mármol,
y las manos seguirán sobre el bastón
y el hombre 
esperará inútilmente sin despegar los labios..."
Antonio Muñoz Rojas


Si Muñoz Rojas hubiera tenido en la mirada la perspectiva completa de la fotografía que le inspiró, tal vez sus versos hubieran sido distintos. Machado -el hombre que no tuvo tiempo o gusto para hacerse el nudo de la corbata- queda retratado en los versos con su porte, su gesto, su estar y su soledad. Una soledad que, como vemos, se armó, para la foto, a golpe de tijera. Corría el año de 1933 y la periodista Rosario del Olmo concurría, junto al fotógrafo Alfonso Sánchez, al madrileño café de las Salesas. Ambos morirían en sus exilios, aunque sean pocos los datos que tengamos de ellaCada vez que enseño esta foto, disfruto del agradable asombro que provoca en quien la ve. El mismo que sentí yo hace unos años, la primera vez que me la mostraron. 


El poeta Antonio Machado y la periodista Rosario del Olmo Almenta
 fotografiados por Alfonso Sánchez (1933) 

Machado siempre estuvo cerca, pero fue en el año 2009, como coordinadora del grupo La Madeja, cuando repasé su vida y su obra de forma minuciosa. Estaba preparando una actividad para la Feria del Libro de Sevilla que llevaba como título "¿Llegamos pronto a Sevilla?", tomando la frase que, según Corpus Bargas, dijera la madre de D. Antonio, agotada, en un dramático episodio capaz de hacerme un nudo en la garganta. 


Caligramas para el homenaje a Machado
realizados por el poeta y arquitecto Lorenzo Ortega

Para ello preparé cuatro estaciones poéticas, partiendo del invierno del exilio para llegar a la primavera sevillana, que lo vio nacer. No queríamos homenajear al poeta muerto, sino al hombre vivo que nos dejó sus versos. Aunamos música, poemas de Machado, poemas propios, pintura y teatro experimental. Era el día que se inauguraba la Feria del Libro y la actividad, que tuvo lleno absoluto, contó con una subvención del ICAS. Unos meses después fuimos llamados para hacer algo similar en la Feria del Libro del Aljarafe (Sevilla). Nuestro itinerario había sido un éxito.


Me documenté mucho para preparar aquel dossier que luego fue palabra y piel. Releí a Machado en sus poemas, mantuve varias conversaciones con Paco Vélez -sabio de tantas cosas-, Presidente de la Asociación Feria del Libro de Sevilla por aquel entonces. Fue él quien me acercó  a los últimos pasos del poeta en el exilio.



Tiré de otras muchas publicaciones, entre ellas las de F. Rubio y la de I. Gibson, y encargamos a  la pintora Juana Pérez un retrato de Machado que estaría, sobre un caballete, en nuestro recital. Para ello elegimos el modelo de la conocida foto que tomara Alfonso Sánchez García en el Café de las Salesas. Muy ajena estaba yo, por aquel entonces, al precioso descubrimiento que haría, unos años después, de la mano de Enrique MF.




¿Quién era aquella mujer que aparecía en la foto, uno de los retratos más conocidos de Machado? Recordé cómo habían sido cortadas, manipuladas y sesgadas otras muchas fotografías a lo largo de la historia, pero eso no pudo con mi sorpresa.  

Rosario del Olmo escribía para el diario "La Libertad" y entrevistaba a Machado ese 8 de diciembre de 1933. La entrevista apareció publicada el 12 de Enero de 1934, bajo el largo título de "Al comenzar el año 1934. Deberes del Arte en el momento actual". También está incluida en el libro "Antonio Machado. Escritos dispersos (1893-1936)", publicado en 2009 por la editorial Octaedro. Desde que vi esta foto completa, cada vez que la veo sesgada, no puedo dejar de acordarme de ella.

José Manuel Vilaboa Bernárdez me amplió los datos al enviarme, por correo postal, la entrevista fotocopiada que fue incluida en Antonio Machado. Prosas dispersas (1893-1936), editado en 2001. Redes sociales que unen, lecturas de las que aprender.




Ya sabemos, Antonio, "qué día, de qué año, en qué ciudad española..." y también con quién. Ustedes son libres de seguir viendo la fotografía del poeta sesgada de su contexto... o no.

domingo, 26 de julio de 2015

El olor de la bondad

Peris Mencheta. Calle vacía, domingo, 10.30 de la mañana. Paseo tranquila después del primer café en el Hércules. Un coche, tipo tartana, aparece a gran velocidad desde la curva. Reparo sin detalles en él. Continúo mi camino hasta que escucho, repetitivamente "¿hola?, ¡hola!, perdona..." Vuelvo la cabeza. El chico del coche de carreras-tartana se dirige, a partes iguales, a un señor que va por la misma acera que él, y que le mira con indiferencia, y a mí. La voz que solicita escucha insiste: "Perdona..."  Vuelvo hacia él. Se ha bajado del coche que ha dejado aparcado en el soportal de una casa. Casi no le veo, porque uno de los pilares del bloque lo tapa. Me pregunta algo con palabras que no escucho bien, desde la acera de enfrente. Me pide, con una amplia sonrisa, que cruce; me hace ademanes con la mano, para que me acerque. Me dice que le da corte asomarse. Es entonces cuando me fijo en sus chanclas y en su vestido de licra amarillo y negro, más corto y ajustado que el mío. Le echo unos treinta y muchos. Cuando alguien sonríe de esa manera, siempre soy benevolente. 
Por fa, acércate, que no tengo bragas, me dice entre risas. Qué frase tan ingenua, pienso. Y, mientras me digo esto, se ha levantado el vestido, se ha dado la vuelta y me está enseñando su culo blanco, algo plano y caído. La gravedad, pienso. Adán y Newton frente a frente. Y la manzana.
Luego se da la vuelta, en un movimiento rapidísimo, y me regala una sonrisa tan caduca como recién estrenada. Se me acerca para preguntarme, confidencialmente, en voz alta, si sé de algún sitio de ambiente.
Collage de Ale Jan Dra
Pienso que, a estas horas de la mañana, los pocos lugares que quedan tratan de proteger del sol los restos de humanidad cansada; que va tarde, o temprano, según se mire. Pero no le digo nada. Le sonrío porque me gustan las escenas insólitas -mil veces iguales, mil veces distintas-, extrañas y naturales como estas. Entonces se fija en mí, me coge de la cintura con las manos extendidas, me acerca a él y me dice que le encanta mi vestido. Me coge con soltura una mano y, casi sin darme cuenta, estoy girando sobre mí misma. Mira entusiasmado el vuelo de mi vestido. Es precioso, me dice y te queda divino. Me siento como una modelo de Dior. Hay hombres maravillosos -pienso-, carnes de cañón, que no pueden evitar destilar, incluso, en las peores cloacas, bondad. En un segundo, pasa por mi mente toda la genealogía de mujeres que sé que le acompañan. Es entonces cuando le oigo decir que tengo un culito monísimo, mientras trata de levantarme un poco el vestido. No quiero romper la magia explicándole que yo sí llevo bragas, para más señas, limpias y recién puestas, como aconsejaban antes las madres; así que le digo que esas cosas no me las dicen todos los días, y le devuelvo la sonrisa con un gracias.
Vuelve al ambiente, con las manos en mi cintura. A estas alturas, ya nos conocemos tanto... Yo le he visto tantas veces y él a mí me ha encontrado en decenas de ocasiones, mientras buscaba una salida para Itaca, que no siempre es llegada.
Me agobia la invasión de mi espacio físico -no puedo evitar que, a veces, me salga mi ramalazo antisocial-, por lo que me retiro un paso atrás, lo justo para que pase el aire, que decía mi abuela. Me acuerdo, en ese momento, de otro amigo que odia estas escenas porque detesta a la gente pasada. Sin embargo, a mí, si hay bondad, me enternecen.  
Estoy muerto de hambre. ¿Dónde puedo llevarme algo a la boca?, continúa, mientras con la mano derecha hace el gesto de una mamada. Hay un resto casi imperceptible de pintura -creo que de perfilador de ojos- en sus párpados y tiene el pelo corto algo aplastado, pero no rancio. Me recuerda a Lisa Minnelly, a la que adoro. El sol comienza a picarme en la espalda. Es demasiado temprano para tararear Cabaret, o demasiado tarde. No sé.
También quiere ir a un chino a comprar ya no recuerdo qué. Eso lo tendrá más fácil. 
Su voz va quedando cada vez más lejos. Ya no le escucho. 
Buena suerte. Ojalá encuentres algo que llevarte a la boca en este tiempo de no tiempo. En este tiempo sin bragas.

miércoles, 22 de julio de 2015

Del veneno de mi nombre

"Y la muerte, nadie la oía, pero hablaba muy cerca del micrófono".
LPV lee a P. Gimferrer antes de llegar a un cuadro de Fortuny


Acto IV
(Fundido de entrada en verde. Nocturno. Ella no puede dormir porque un pez atraviesa su habitación de pared a pared).

¿Cuántos mares has visto en la penumbra?

La muerte también era un atributo de la belleza. Y sobrevino sin traerle un cigarro encendido en la oscuridad. 


Acto V
(Ella sigue a oscuras.
Piensa -la acotación no indica quién- en la integridad de los colores. El discurso avanza sin anclarse en ningún territorio)

Renunciar a tu destino sería tan obsceno como encender la luz ahora.
Háblame, me dices.
Habla.



Acto VI
(Morir siempre es un acto fugitivo que sorprende al imbécil)

La dulzura, a veces, se manifiesta en formas insólitas. 


Acto VII
(Ella puede volver a soñar. Es un hecho.)

Bastaría un dardo con tu aliento,
-dices -lirio roto- 
o un verde traído de Nápoles para quebrar la simetría de la tarde.



Cuídate del veneno de mi nombre.



sábado, 4 de julio de 2015

Agujero blanco


"Y conocí tu nombre
y fue como un abrir de ojos en la noche
y fue dulce como empezar de nuevo
como una sonrisa
que poco a poco 
se da cuenta del accidente".
LPV


"Su densidad deforma el espacio [dos iban a dormir casi todas las noches] pero, a diferencia del agujero negro [uno soñaba con barro], deja escapar materia y energía [el otro soñaba con Asia] en lugar de absorberla. De hecho [con visitar un zeppelin], ningún objeto puede permanecer [con visitar a Nigginsky] en el interior de dicha región durante un tiempo infinito. Por [dos iban a dormir] ello se define un agujero blanco [dos viajeros] como el reverso temporal de un agujero negro [el largo matrimonio en la oscuridad]: el agujero negro absorbe a su [el sueño era viejo] interior la materia; en cambio [los viajeros eran viejos] el agujero blanco la expulsa".

Más o menos, así fue. Silencio experimental, ruido experimental, palabra improvisada [uno mató de un tiro a un alemán], cuadernos blancos. Y la música de Andrés, que es lo mismo que decir "Paisaje infinitos de sonidos". 
[Y Cohen]





viernes, 19 de junio de 2015

Dance me to the end of love


"Let´s me see your beauty
when the witnesses are gone"
Leonard Cohen
 

 
 
Actos Poéticos celebra -durante el Festival 21 Grados, sobre el escenario del CICUS- una nueva edición de la Batalla Lírica; una competición de poesía escénica en la que el público es el que elige, a través de su voto, qué intervención poética le ha gustado más.
Así de fácil. Así de complejo.

En esta ocasión, 16 personas estaremos ahí, tratando de aportar la poesía que vivimos en el día a día, entre ciervos, trazos y la pupila de Narciso; el desgarro de una alambrada y la lágrima de una flor muerta.
 
Traéte lirios o cardos; metralla o sencillamente, palabra. Ven, tú que crees  que la poesía, como las malas hierbas, es capaz de curar las cicatrices del mundo.
 
'Amanece un azul en la sombra.
¿Dónde es donde?'