Y una ola airada.
El desafío a tus pies,
la mirada en dos torres,
la esperanza en la almena
y la sal
derramando la vida
para secarla
in ictu oculi.
jueves, 27 de septiembre de 2007
viernes, 20 de julio de 2007
En la frontera,
se han unido las líneas de luces y de sombras
con sentimientos diferentes
que se enfrentan al interrogante...
Hilo
Las palabras
siempre se desplazan en
todas las direcciones,
siempre
se columpian para terminar,
por siempre,
hundidas
en las pupilas
que aman
las yemas
de mis dedos...
N N
u u
n n
c c
a a .... ....... temblaron ..............................
... .... .... ... ................................... .... .... .... .... nunca sintieron miedo
N U N C A ...... dudaron.................. más de lo que yo lo hice.
.
Aquí seguimos
Alguien coge un hilo. Puede ser una palabra...
y la estira y la besa,
y le habla
y la colma de sensaciones para, luego,
regalarla, o abandonarla,
tal vez olvidarla...
o mimarla para encadenarla a la libertad de la siguiente,
que puede ser la tuya.
Y los colores se funden
en la almohada de los sueños
que se conmociona.
Y las sábanas que albergan las cosas que ya no sirven
se hacen transparentes...
para que tu memoria aparezca,
se tiña de pálpitos,
de emociones,
de caricias vocálicas o consonáticas
que habitan en fueros sin leyes,
en paraísos colectivos que
te reciben
porque nunca te fuiste de ellos.
Aquí estamos, porque nunca nos fuimos.
Y mientras el verano pasa...
pensando en qué escribir... para oír emociones vertidas en la sal del trazo contenido, en el suspiro cómodo de la piel transparente, que recibe tu aliento, para llenarse de burbujas de vida.
Aquí estamos, porque -en realidad- siempre quisimos estar.
Nos sirve el lápiz, o el ordenador. También la pared, la servilleta, la camisa, una espalda, un muslo, un brazo propio o ajeno, la arena del reloj... enredando en nuestra madeja.
HiLo
y la estira y la besa,
y le habla
y la colma de sensaciones para, luego,
regalarla, o abandonarla,
tal vez olvidarla...
o mimarla para encadenarla a la libertad de la siguiente,
que puede ser la tuya.
Y los colores se funden
en la almohada de los sueños
que se conmociona.
Y las sábanas que albergan las cosas que ya no sirven
se hacen transparentes...
para que tu memoria aparezca,
se tiña de pálpitos,
de emociones,
de caricias vocálicas o consonáticas
que habitan en fueros sin leyes,
en paraísos colectivos que
te reciben
porque nunca te fuiste de ellos.
Aquí estamos, porque nunca nos fuimos.
Y mientras el verano pasa...
pensando en qué escribir... para oír emociones vertidas en la sal del trazo contenido, en el suspiro cómodo de la piel transparente, que recibe tu aliento, para llenarse de burbujas de vida.
Aquí estamos, porque -en realidad- siempre quisimos estar.
Nos sirve el lápiz, o el ordenador. También la pared, la servilleta, la camisa, una espalda, un muslo, un brazo propio o ajeno, la arena del reloj... enredando en nuestra madeja.
HiLo
La Madeja
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